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Implantes para reparar la asimetría mamaria

Una solución para las mamas desiguales

La estética de mamas ha adquirido un lugar destacado en la sociedad actual aunque muchas personas desconocen que la simetría mamaria no existe porque nadie tiene las dos mamas totalmente proporcionadas, lo que ocurre es que, en la mayoría de los casos, apenas se percibe y no suele ser motivo de preocupación. Cuando la diferencia entre las mamas es sustancial y muy visible, puede ocasionar trastornos psicológicos pero la cirugía ofrece soluciones.

El médico especialista en cirugía plástica reparadora y estética es quien puede resolver la asimetría mamaria.

 

Causas de la asimetría mamaria

La asimetría en las mamas se puede producir por tamaño, posición, forma, altura, y número. Las anomalías también pueden estar provocadas por la pared torácica, ausencia unilateral en las estructuras o la combinación de diferentes factores.
Se considera que nos encontramos ante una simetría mamaria cuando una mama tiene una caída dispar, la arquitectura mamaria es irregular o cuando las mamas tienen un tamaño desequilibrado y distinto.

Muchas personas desconocen que una asimetría mamaria natural tiene remedio.

 

El implante para igualar las mamas

La irregularidad causada por el volumen se soluciona mediante implantes de tamaños diferentes buscando el equilibrio. Hay una gran variedad de implantes que sirven para poder modificar la altura, anchura y su proyección para intentar que la apariencia de las mamas sea lo más armónica posible. En la actualidad, la técnica más avanzada para corregir las asimetrías son los injertos de tejido adiposo o grasa propia para igualar el volumen entre mamas.

El grado de asimetría determinará el tratamiento aunque los más habituales son el aumento de senos con implante, elevación y reducción mamaria.

 

Consideraciones

La irregularidad de mamas supone un auténtico reto para los cirujanos. Cuando nos enfrentamos a un tratamiento de estas características hay que tener en cuenta una serie de consideraciones porque cada paciente presenta unas particularidades diferentes y no existe un protocolo ni un método de actuación generalizado.

La comunicación con el paciente es primordial y será la clave para consensuar las expectativos y deseos del paciente con la realidad.

El resultado a corto plazo es indudable pero no hay que descuidar el mantenimiento a largo plazo que pasa por acudir a las revisiones y seguir siempre las indicaciones y consejos del médico especialista.

En cada tratamiento se busca alcanzar el mayor el equilibrio y proporción entre mamas.