CONSEJOS PARA NO DEJAR DE CUIDARNOS TAMBIÉN EN VERANO

Las vacaciones son ese momento del año en el que cambiamos las prisas por el descanso, los horarios por la improvisación y la rutina por un ritmo mucho más relajado. Pero, aunque el cuerpo y la mente agradezcan ese descanso, hay algo que no debería cogerse vacaciones: el cuidado de nuestra piel y de los resultados que tanto nos ha costado conseguir.

CUIDADO DE LA PIEL

El protagonista indiscutible de esta época es el sol. Disfrutar de la playa o la piscina es compatible con cuidar la piel, siempre que lo hagamos con sentido común. Utilizar un protector solar de amplio espectro, reaplicarlo con frecuencia y evitar las horas de mayor intensidad solar son hábitos que ayudan a preservar la calidad de la piel y a prevenir el envejecimiento prematuro.

HIDRATACIÓN

La hidratación también juega un papel fundamental. Con las altas temperaturas perdemos más líquidos y nuestra piel lo nota. Beber suficiente agua y utilizar productos hidratantes adecuados ayuda a mantener la piel más luminosa, flexible y saludable.

ALIMENTACIÓN Y EJERCICIO

En verano es fácil caer en pequeños excesos: comidas copiosas, helados, aperitivos interminables o menos actividad física. Disfrutar forma parte de las vacaciones, pero mantener un cierto equilibrio en la alimentación y seguir en movimiento contribuirá a conservar los resultados obtenidos y a sentirse mejor durante todo el verano. Caminar por la playa, nadar o dar un paseo al atardecer son formas sencillas de mantenerse activo sin renunciar al descanso.

HÁBITOS SALUDABLES

La belleza tampoco entiende de prisas. No consiste en perseguir la perfección antes de ponerse un bañador o preparar un viaje. Los mejores resultados son aquellos que se mantienen con el tiempo gracias a unos hábitos saludables y a un cuidado constante.

Disfruta del verano, desconecta, ríe, viaja y crea recuerdos. Y cuando prepares la maleta, no olvides llevar contigo esos pequeños gestos que cuidan de ti durante todo el año. Porque la belleza, igual que tú, también merece unas buenas vacaciones… pero sin dejar de cuidarse.

CONFÍA SIEMPRE EN TU CIRUJANO PLÁSTICO