
CÓMO CREAR UN TRAJE NUEVO
La pérdida masiva de peso, ya sea mediante dieta, cirugía bariátrica o tratamientos farmacológicos, es un logro muy importante para muchos pacientes. Sin embargo, tras adelgazar de forma significativa es muy frecuente que aparezcan flacidez y exceso de piel en distintas zonas del cuerpo. Cuando esto ocurre, la cirugía de contorno corporal permite remodelar la silueta, eliminar el exceso de piel y recolocar los tejidos para que el paciente pueda disfrutar plenamente de su nueva etapa.
Después de una gran pérdida de peso es necesario hacer un “traje nuevo” para que el paciente se sienta bien con su cuerpo.


La cirugía de contorno corporal tiene como objetivo eliminar ese exceso de piel y recolocar los tejidos para devolver al cuerpo unas proporciones más armónicas.
UNA PLANIFICACIÓN POR ETAPAS, SEGURIDAD ANTE TODO
Cuando hablamos de pacientes con pérdidas de peso muy importantes, es fundamental entender que no es recomendable realizar todas las correcciones en una sola cirugía. Aunque varias zonas del cuerpo necesiten tratamiento, lo más seguro es planificar las intervenciones por etapas. Agrupar los procedimientos de forma razonable permite reducir riesgos, evitar tiempos quirúrgicos excesivamente largos y facilitar una recuperación más segura.
LA SEGURIDAD ES UNA PRIORIDAD
Habitualmente se recomienda no realizar más de dos procedimientos importantes en una misma intervención. En muchos casos se comienza con cirugía de mama y abdomen, y en una segunda etapa se abordan brazos y muslos. Dependiendo de las características médicas de cada paciente, también es posible combinar determinados procedimientos, como brazos y mamas o brazos y muslos. La planificación siempre debe adaptarse a cada caso concreto.

CIRUGÍA DE MAMA TRAS UNA GRAN PÉRDIDA DE PESO
Las mamas suelen cambiar mucho después de adelgazar de forma importante. Es frecuente que se produzca atrofia del tejido mamario, lo que provoca pérdida de volumen y caída del pecho. Dependiendo de la cantidad de tejido que conserve la paciente, el tratamiento puede ser diferente.
Cuando todavía existe suficiente tejido mamario puede realizarse una mastopexia , que consiste en elevar y remodelar el pecho sin necesidad de implantes. Sin embargo, cuando el volumen es muy escaso suele ser necesario combinar la elevación con prótesis mamarias para recuperar la forma y la proyección del pecho.
En pacientes que han perdido mucho peso hay que tener en cuenta que los tejidos suelen ser más laxos, la piel tiene menos elasticidad y los tejidos sujetan peor los implantes. Por este motivo, en algunos casos puede aparecer de nuevo cierta caída del pecho con el paso del tiempo.

ABDOMINOPLASTIA: REDEFINIR EL ABDOMEN
El abdomen es una de las zonas que más cambios sufre tras una pérdida masiva de peso. La cirugía que permite corregir esta zona es la abdominoplastia, que elimina el exceso de piel, tensa los tejidos y mejora la forma del abdomen.
Esta intervención requiere habitualmente una cicatriz horizontal situada en la línea del bikini. Sin embargo, cuando la pérdida de peso ha sido muy importante puede ser necesario añadir una cicatriz vertical para poder eliminar más piel y entallar mejor el contorno del cuerpo.
En algunos pacientes se realiza una abdominoplastia circunferencial o lifting corporal inferior, que trata todo el contorno del cuerpo. Este procedimiento permite actuar no solo sobre el abdomen, sino también sobre los flancos, la zona lumbar y los glúteos. En determinadas ocasiones incluso se aprovecha el tejido sobrante para aportar volumen y mejorar la forma de los glúteos.
La cirugía de mama y abdomen puede asociarse en un mismo procedimiento quirúrgico cuando las condiciones médicas del paciente lo permiten.

BRAQUIOPLASTIA: CORREGIR LA FLACIDEZ DE LOS BRAZOS
Otra zona que suele verse muy afectada tras grandes pérdidas de peso son los brazos. En muchos pacientes aparece un exceso de piel que cuelga de la parte inferior del brazo, lo que popularmente se conoce como “alas de murciélago”.
La cirugía que corrige esta situación es la braquioplastia, que consiste en eliminar la piel sobrante y tensar los tejidos del brazo. Para ello es necesario realizar una cicatriz que normalmente se coloca en la cara interna del brazo, desde la axila hasta el codo, con el objetivo de que quede lo más disimulada posible.


En todos estos procedimientos el objetivo general es el mismo, eliminar el exceso de piel y recolocar los tejidos para redefinir el contorno corporal.
OTRAS CIRUGÍAS DE CONTORNO CORPORAL
En pacientes con pérdidas de peso muy importantes pueden ser necesarias otras intervenciones complementarias. Entre ellas se encuentran la torsoplastia, que permite tensar la piel de la espalda; la puboplastia, que corrige el exceso de piel o el descenso del pubis; o el lifting corporal, que engloba distintos procedimientos destinados a mejorar el contorno global del cuerpo.
En algunos pacientes también puede existir flacidez en el rostro y el cuello, lo que puede tratarse mediante lifting facial y cervical.

CUÁNDO ES EL MOMENTO ADECUADO PARA OPERARSE
Un aspecto clave antes de plantear estas cirugías es que el paciente haya alcanzado un peso estable. No se recomienda realizar cirugía de contorno corporal hasta que el peso se haya estabilizado durante varios meses.
Además, suele aconsejarse que el paciente se opere cuando se encuentra en su peso mínimo o en el peso más bajo que pueda mantener de forma estable.
PACIENCIA Y PLANIFICACIÓN PARA LOGRAR EL MEJOR RESULTADO
Este tipo de cirugía requiere tiempo, planificación y una evaluación médica cuidadosa. Intentar realizar demasiadas intervenciones en una sola operación no es aconsejable. Lo más importante es avanzar de forma progresiva, priorizando siempre la seguridad del paciente.
Aunque estas cirugías dejan cicatrices, algo inevitable cuando se elimina una gran cantidad de piel, los resultados suelen ser muy satisfactorios. Para la mayoría de pacientes, el cambio es espectacular y les permite disfrutar realmente del cuerpo que han conseguido tras un gran esfuerzo.

UNA CIRUGÍA QUE DEBE INDICARSE CON CRITERIO MÉDICO
La cirugía de contorno corporal en pacientes con grandes pérdidas de peso no debe indicarse de forma indiscriminada. Es fundamental realizar una valoración médica exhaustiva, ya que muchos pacientes se han sometido previamente a cirugía bariátrica y pueden presentar alteraciones nutricionales o metabólicas que es necesario tener en cuenta.
Por ello, estas intervenciones deben planificarse con criterio médico estricto y una evaluación individualizada. Cuando se selecciona correctamente al paciente y las cirugías se realizan de forma planificada y segura, los resultados pueden ser realmente transformadores, permitiendo a la persona que ha perdido mucho peso disfrutar de ese “traje nuevo” que su cuerpo necesita.
