Los procedimientos quirúrgicos destinados a tener un vientre plano y terso son muy demandados en la actualidad, pero todas las personas no requieren el mismo tratamiento. Así es que cuando queremos mejorar el aspecto de nuestro abdomen porque ni las dietas ni el ejercicio son la respuesta a nuestros deseos, lo primero que tenemos que hacer es visitar al médico cirujano quien evaluará qué procedimiento, liposucción o abdominoplastia, es el más adecuado en función de los componentes que estén afectados.

La liposucción y la abodominoplastia son cirugías dirigidas a tener un vientre liso, joven y tonificado.

Por lo tanto, la liposucción abdominal se realiza cuando el principal problema es el exceso de grasa localizada en el abdomen, pero la piel tiene buena elasticidad y no hay exceso significativo de piel suelta.

La liposucción es una cirugía menos invasiva que se enfoca en eliminar la grasa para lograr una apariencia más tonificada y contorneada.

CICATRICES Y SU CUIDADO TRAS UNA LIPOSUCCIÓN

Las cicatrices de la liposucción suelen ser muy pequeñas porque se realizan pequeñas incisiones para introducir cánulas finas que aspiran la grasa y se colocan estratégicamente para minimizar la visibilidad. Su cuidado pasa por mantenerlas limpias, protegidas y usar prendas de compresión en un primer momento y seguir siempre las indicaciones del médico cirujano.

QUÉ ES UNA ABDOMINOPLASTIA Y CUÁNDO HACERLA

En otros casos, la capacidad de retracción de la liposucción no es suficiente debido a que la pared muscular está más afectada, bien porque ha dado de sí o bien por exceso de piel y es necesario realizar una abdominoplastia que conlleva cicatrices de mayor tamaño.

Esta intervención de cirugía plástica abdominal garantiza resultados más duraderos frente a otras opciones.

CICATRICES Y SU CUIDADO TRAS UNA ABDOMINOPLASTIA

Las cicatrices típicas de una abdominoplastia se localizan alrededor del ombligo y a lo largo del área púbica, aunque su extensión puede variar dependiendo de la técnica utilizada y la cantidad de piel eliminada. El cuidado postoperatorio incluye mantener las incisiones limpias y secas, evitar actividades físicas intensas durante la recuperación y seguir las instrucciones del cirujano para minimizar el riesgo de complicaciones y lograr una cicatrización óptima.

Es importante programar revisiones regulares con el cirujano para monitorear el progreso de la recuperación.